Lecciones de amor: cronica Fiestas SW Bogotá, primiparas

Por: El Perverso Capitán “Swing”

Me voy a sincerar, del colegio lo mejor no fue aprender sino divertirse. Al menos en mi caso así fue, los dos años que estuve en colegio mixto gozaba morboseándome a las niñas del salón, todas ellas bien puestecitas, con sus minifaldas de cuadros y sus blusas casi desabotonadas en los recreos o al finalizar la jornada. Y en la universidad no fue distinto: rumba, licor y nenas y mucho pero mucho trabajo para poder al fin graduarme. Por eso estos dos encuentros consecutivos de Colsexy me regresaron al pasado, para convencerme de que a mis ya treinta y algo (los cuarenta están ahí a la vuelta de la esquina) todavía sigo llevando un adolescente por dentro que tiene especial fijación en las profes buenonas, las colegialas y las primíparas. Que viva la universidad de la vida y del sexo. Pero hasta ahora es que me animé a relatar mis experiencia en estas fiestas swinger y ahí les va:

Noche de Primíparas

En la discreción del cuarto piso del hotel, ahí están todas ellas reunidas, son chicas nuevas y !!wow!!. La primera impresión es como mejoró el casting desde la última vez que vine a un encuentro de estos. Ellas están para tomar el rol de prímiparas con todas las de la ley y por eso están bien uniformadas, con unos cacheteritos de color violeta que les sienta bien y unos tops de color idem que le da colorido y elegancia a la velada. No me les aprendí el nombre a todas pero como soy morboso, lascivo y voyeurista (digamos un pervertido para no adornar tanto la vaina) ahí les hice un seguimiento a las que me cautivaron con su exhuberancia.

Karina: una paisita tetona que conocí en la tarima del show bar dance, estaba acompañada de un amiga que hacía dizque una tesis sobre la vida swinger según me comentó uno de los asistentes, pero yo le eché todos los perros a Karina y el encuentro sexual con ella finalmente se dio en el cuarto de fantasías. Aunque algo rogada al principio, después se convirtió en toda una insaciable del sexo cuando tenía el fervor de hartos tipos encima, la vi dándole también lenguita en el coño de la esposa de un tipo que después la penetro en posición de perrito mientras la mujer invertía los roles y le lamía el sexo a Karina. Buena conversadora y le gusta bailar especialmente en la tarima. Aprueba con todas las de la ley.

Ariadna: también paisita pero menudita, flaquita, pelinegra y con piercing en la lengua. Tiene una cara muy linda y una mirada picaresca, le gusta tomarse sus traguitos pero no se aloca, siempre guarda la compostura pero se desenfrena a la hora del sexo. Me la coroné en el cuarto oscuro, estaba con un gordo que se vino muy rápido ante el voltaje de la nena, entonces me quedó en bandeja de plata y no desaproveché la ocasión para tirarmela como debía ser, siempre tocandole su culito bien apretado y alternando la penetración con besitos lengueteados para poder sentir el contacto de su piercing. Esta primípara no solo aprobó sino que me enloqueció.

Martela: una niña bajita, de rostro angelical, pelo castaño y muy solicitada por las parejas porque tiene clase, es buena conversadora y en los shows lesbis se entrega a placer. No estuve con ella directamente pero si la saqué a bailar, le toqué las nalguitas en los gang bang y me alcanzó a dar sexo oral un rato. La vi salir del cuarto oscuro a lo último de la rumba pero iba exhausta y rápido hacia la ducha. A esta primípara le daría lecciones personalizadas diarias y aprobaría sin problema alguno.

También me acuerdo de una reflaca que no estaba tan buena como las otras, pero que se esmeraba en sacar las mejores notas a punta de pasión. Una insaciable a la que no la vi descansar casi nunca y que tiró hasta en un incómodo pedazo del sauna, ella y su acompañante tirando parados, ella con las manos sosteniendo la caliente pared y el tipo clavándola por detrás.

Fue una velada agradable con todas estas niñas nuevas que llegaron muy pilas y motivadas a su universidad del sexo. Al calor de unos tragos, uno de los clientes me tiró un chistecillo: “estan buenas estas primíparas vírgenes pero en el otro semestre ( léase evento) van a dejar de ser las dos cosas.

Profesoras y Colegialas

En mi época estudiantil tuve maestras buenas y compañeras muy lindas, pero andaba con la frustración de no haberme tirado alguna profe. En cuanto a mis compañeras de salón creo haberme tirado dos o tres que no eran las más agraciadas por lo tanto la fantasía típica escolar estaba latente para cumplir en esta fiesta.

De entrada me impactaron  dos de las profes: Samara y Zharik. Samara es una pelinegra de cabello rizado, voluptuosa, tiene unas gafas que la hacen ver seria e interesante como cualquier maestra sexy, anda con un babydoll negro que le deja entrever unas tangas de igual color. Samara es de estatura mediana, labios gruesos y unos ojos penetrantes que se esconden en unas enormes gafas de aumento. Es una profe buenona y muy caliente que se entrega sin medida en los quehaceres del amor. Samara y Zharik fueron las protagonistas de un gang bang tremendo en el cuarto a media luz que tiene televisor en el que yo terminé clavando a Samara. A Zharik la pude tener para mí en el cuarto oscuro casi una hora después, luego de calentarme al ver una pareja de esposos que intercambiaban con otras dos nenas, entonces con Zharik nos hicimos al ladito de ellos y teminamos tirando al ritmo del movimiento del catre y los gemidos de la esposa y una de las mujeres.

 En el bar conocí a Patty, una flaquita vestida con su falda de colegiala a cuadros bien subida hasta arriba, lo que le dejaba ver unos muslos bien torneados, la blusa la tenía desabrochada para dejar admirar sus tetas mientras bailaba encima de la tarima. La aborde y nos sentamos a beber unos tragos, como estabamos cansados nos fuimos al jacuzzi, allí estaba otra parejita, el tipo era un gordo que ocupaba casi todo el jacuzzi, por suerte la nena que lo acompañaba era bajita y delgada, su nombre es Mariana, tiene una cara divina y es de pelo castaño, esta colegiala había dejado su faldita y sus cucos a un lado del jacuzzi mientras con Patty nos acomodamos al lado de ellos un poco apretados pero eso era lo de menos con tal de sentir la piel juvenil y los hermosos melones de Patty, una niña tímida a la que me costó hacerla reir pero al final terminé dándole un buen polvo para acabar la noche como debía ser.

Profesoras y Colegialas se alternaron para hacer vibrar al público en el show lesbi del final de la fiesta. Samara y Zharik, las profes, lograron someter a sus alumnas, una de ellas Mariana y otra atractiva niña a la que no le supe el nombre. Bailes seductores, toqueteos, besos, lenguetazos y pasadas de dildo entre ellas fueron las diversas lecciones de pasión que nos entregaron a todos aquellos que rememoramos esas épocas de estudiante, pero que no dejamos de divertirnos aún con el paso de los años.

En conclusión, fueron dos noches deliciosas, con mujeres increíbles y un ambiente buenísimo. Lo mejor de todo es que tuve la posibilidad de vivir y de retratar estas experiencias aquí, para darme cuenta que mi lado oscuro y morboso también se proyecta en la escritura.