RELATOS DE HOMBRES SOLOS DURANTE LA «SEMANA DE SECRETARIAS ERÓTICAS»
Relato 1:
«Un día mi asistente vino vestida con un vestido de florecitas muy ceñido al cuerpo y me fijé que no tenía ropa interior puesta; ella se agachó a recoger unos papeles y en eso le vi todo, yo no me aguanté y le dije a ella, a lo cual me respondió que lo hacía para mostrarme a propósito, acto seguido me lancé encima de ella e hicimos de todo encima de un escaparate en mi oficina».
Relato 2:
«A mí siempre me han gustado las mujeres rellenitas y en ambiente de trabajo son muy pocas las mujeres que hay, hasta un día que en la oficina de mi jefe llegó una nueva secretaria, la verdad no tuve palabras para describir su hermoso rostro al verla tan sonriente, tan llena por todos lados que ya mi verga botaba leche por ella. Tenía que acercarme a ella como fuera pero bueno, me di mi tiempo y después de unos meses lo hice, ya me saludaba de besitos en la mejilla y cada beso me sabía a sexo, de sólo mirar ese culo y esas tetas tan ricas me quería hacer la paja para recordar lo rica que estaba, ¡qué ansias!
Un día me le acerqué con la excusa de unas firmas para el jefe y entré a charlar; averiguo que vive cerca de mi casa, ¡qué cosas! Entonces se va desarrollando la confianza y entre risas y toques se fue rompiendo el hielo; ella tenía novio, pero a mí no me importaba, yo sólo quería pasar un rico momento con ella. Entonces ya un día, ya con las huevas en el cuello me atreví a invitarla a salir y ella aceptó sin saber mi intención. Ya luego en el bar después de unos tragos se comenzó a destapar el gusto entre los dos, bailamos un rato y el roce de sus tetas ya me tenía botando leche, ya se dejaba agarrar el culo y hasta le daba besos en el cuello. Después de todo ese goce vino lo mejor, salimos a una residencia donde pude disfrutar de esa vagina, de darle palmadas en ese culo, chupar esas tetas y poder morder esa carne que le sobraba. La verdad después de eso no volví a verla, ya ella había cumplido su tiempo en la oficina, nunca la pude olvidar».